Mucha gente...
... ha dividido a las personas en dos tipos. La razón de esto la ignoro. Tampoco me importa.
Ahí va la mía:
Hay dos tipos de personas en el mundo: las que se conforman con lo que les dan y las que no.
Desánimo.
Pero hay que seguir adelante. No queda otra. Menos mal que esto también pasará.
lunes, marzo 28, 2005
lunes, marzo 14, 2005
Fin de semana Efeyl
Ha sido colosal.
Nunca pensé que fuese a decir esto de un evento Efeyl, pero me ha encantado.
Este fin de semana ha tenido lugar en un albergue de Toledo un evento oficial del mundo Efeyl.
Si yo, que he ido evitando los múltiples eventos de esta ambiéntación como un vampiro la luz solar, he ido, ha sido gracias a la maravillosa amistad que me une a algunos de los masters organizadores de la partida. Dicen que las buenas sorpresas son aun más gratas por inesperadas, y este finde ha sido una agradabilísima sorpresa.
La partida estaba situada en el país de Kendoria, concretamente en la Baronía de Tuksania, sita en el condado de Primion (conocido gracias a su prosperidad como Ruinion). La idea base era una magnífica fiesta motivada por la primera buena cosecha en tres generaciones del mejor tesoro de Tuskania: la uva. Sí amigos, era una fiesta para celebrar la vuelta de la mejor sangre de la tierra que jamás se conociera en Kendoria: el vino.
La baronesa, organizadora de dicha fiesta, había invitado a todas familias de la región, a todos los nobles cercanos, incluso a altísimos dignatarios de la iglesia. Y, como no, había sido una feliz casualidad que un grupo de conocidísimos bardos (nosotros), decidiese hacer una visita al castillo para hacer música y bailes.
Esta idea, tan aparentemente simple, ha dado unos resultados impresionantes por varias razones: la primera de todas, y la que considero más importante, es que en ningún momento del juego se han desenvainado espadas ni disparado ninguna flecha. Había pocas armas, la mayoría en poder de la guardia personal de la baronesa, pero el comportamiento de los jugadores en ese sentido ha sido exquisito: se han preferido otros derroteros en vez de la violencia y darse de leches con espadas de gomaespuma para solucionar las tramas. Increible.
Las tramas, vástagos del buen hacer del ínclito Eleder, de la grandiosa Gil-Galen, de la maravillosa Heriss, y del resto de masters, han sido impresionantes. Por mucho que mirase, nunca encontré a nadie que diese vueltas buscando algo que hacer, o con cara de aburrimiento. Todo el mundo estaba enfrascado en conseguir sus objetivos y en pasar un buen rato metiéndose en la piel de otro personaje. Lo que me recuerda que, cosa extraña, todos los jugadores con los que me he cruzado en la partida (bastantes, ser jefe de una compañía de bardos tiene su lado de relaciones públicas) han hecho una gran interpretación de sus personajes. Ha sido como si de verdad estuviese en un castillo medieval durante dos días.
Mención especial debo hacer aquí a mi grandioso grupo de bardos con los que he tenido el honor y la fortuna de jugar esta partida. Dejando aparte que son majos hasta el extremo, han hecho una labor interpretativa como pocas veces he visto: incluso entre nosotros, cuando nadie nos veía ni oía, el rol siempre ha estado a la altura de las nubes, y ha habido momentos realmente emotivos, en los que no he podido evitar que se me saltasen las lágrimas. Sois grandes chicos. Muy grandes.
Creo que en esta partida tan (en mi opinión) exitosa, han confluido varias felices circunstancias:
- Los masters eran de primera categoría.
- La mayoría de los jugadores han interpretado excepcionalmente bien.
- Y los bardos mejor que nadie (modo barriendo-para-casa ON ;)
- No éramos demasiados (cerca de 80 personas incluyendo masters).
- Las tramas tenían gancho y muy pocos cabos sueltos.
- El lugar era precioso, las habitaciones cómodas y calientes, la comida estaba casi buena y las instalaciones muy cuidadas.
Todo esto ha conseguido que, a pesar de estar malísimo, casi sin voz, y extremadamente cansado, haya pasado un fin de semana de esos que se recuerdan siempre.
Gracias chicos.
Nota: estoy cada vez más seguro de que la vida son ciclos que se repiten una y otra vez. Hace un año estuve en otro ReV que rompió mis expectativas y me hizo pasar otro gran fin de semana. ¿Qué pasará el año que viene?
Nota para vosotros: Tres días atrás hizo un año desde que Roltrigo nos dejó. Y, por mucho que me esfuerzo, no se me ocurre nada que hubiese podido ser mejor regalo para él que este maravilloso trabajo que habéis hecho.
Publicado por Earendil en 3/14/2005 11:18:00 a. m. 0 comentarios
viernes, marzo 04, 2005
Del poder de la risa
Hacía mucho tiempo que no me reía tanto como ayer en el cumpleaños de Athair con la maravillosa gente de la partida de Mundo de Tinieblas + Titán, un invitado de lujo que no se deja caer tanto como sería deseable & A., el actual y majísimo novio de Dwymorwen.
Pocas veces se da la situación en que me ponga colorado como un tomate, no pueda respirar y me duela el diafragma de tanto reir, pero ayer me superaba. No podía parar. Y es que soy muy agradecido para los chistes, las anécdotas y las situaciones más o menos graciosas: cuando todo el mundo ha parado de reír y ya ha pasado a lo siguiente, yo me sigo acordando y me sigo partiendo de risa hasta que no puedo más. Ayer sucedió. Me temo que para mí la imagen del El Mejor Módulo De Fantasía Jamás Escrito ha quedado indeleblemente modificada. La Isla de los Grifos ya nunca será lo mismo.
La noche para mí fue perfecta, aunque nos retiramos un poco pronto y el Gambrinus no hizo honor a su fama de Cervecería De La Leche. Pero dio igual. Estuve muy a gusto, al nivel de aquella nochevieja en la que os conocía todos. Y eso es mucho nivel.
Gracias chicos :)
Publicado por Earendil en 3/04/2005 10:48:00 a. m. 0 comentarios
jueves, marzo 03, 2005
Encasillamiento
Ayer estuve en el Palacio Imperial con una compañía inmejorable, tanto animada (Imperator, Rapun, Dwin, y Mary) como inanimada (Grimbergen, Alhambra, Judas, y Franciskaner). El motivo de la visita fue la creación del personaje que encarnaré en la inminente partida de 7º Mar que está preparando Imperator.
Me gusta 7º Mar. He jugado algunas sesiones y tanto el sistema de juego como la ambientación me encantan. En aquella ocasión mi personaje era una prostituta llamada Madeleine de Montrouge y me divertí de lo lindo interpretándolo. Daba cantidad de juego, tanto entre los PJs como en la propia trama.
Pero la cosa es que ayer, antes de comenzar a hacerme el personaje, Imperator tuvo a bien darme el consejo de que mi personaje no se pareciese a John (mi PJ de Llamada de Cthulhu, ver entrada anterior) ni a Peter (mi PJ de Mundo de Tinieblas). Quería que mi nuevo personaje no fuera un buenoide al que se las diesen todas en la frente.
Ese comentario me ha hecho pensar que, efectivamente, no interpreto correctamente a mis PJs. John era un médico inglés de principios de los años veinte, frío, más amigo de actuar más que de hablar, y Peter es un amargado detective americano de los de las películas, natural habitante de los más inmundos garitos de Chicago.
¿Por qué la imagen que transmiten personajes tan radicálmente distintos es tan parecida? Evidentemente porque mi interpretación no es buena. Voy a ver si doy con las razones de este aparente fracaso en mi cometido como jugador de rol.
Los que me conocen saben que no soy amigo de las discusiones y que me gustan aún menos aquellas en las que las diferencias son de forma y no de fondo. No me gusta discutir con mis amigos cuando sé que es dificil llegar a buen puerto. Las pullas que me lanzan amistosamente de vez en cuando quedan sin más respuesta que una sonrisa, tal vez con un algún gesto añadido. Y me siento incapaz de responder porque para mí lanzar una pulla es equivalente a dar un empujón. Para que yo lance una pulla la confianza debe ser, no alta, sino extrema. Y aun así las que lanzo son descafeinadas y edulcoradas. Si me pusiese a decir todo lo que crudamente me pasa por el cerebro, mal andaríamos. Sobre todo yo, porque me puedo convertir en la persona más repelente y desagradable del mundo. En serio.
Pocas personas han visto mi lado más oscuro (que lo tengo), y las pocas que lo conocen no guardan un grato recuerdo de ello. Admiro a esas personas que pueden quedarse en el punto medio "cabroncete pero majo" situado entre el "Hijoputa máximo" y el "Inocente tonto". Yo me siento incapaz de conseguirlo. Y prefiero quedarme en el "Inocente tonto", que hago menos daño a los demás y a mí mismo.
Esta faceta pseudo inocente de mi personalidad está presente en todos mis personajes y me siento momentaneamente incapaz de dejarla de lado. Yo de vez en cuando lanzo abrecartas azucarados, cuando lo que la gente suele lanzar son cuchillos. Pero en mi armería no hay cuchillos, sino fusiles de asalto y lanzallamas. Y mis experiencias con ellos no es buena, nada buena. Así que mejor dejarla cerrada bajo siete llaves.
Por eso mis personajes suelen ser introvertidos y suelen preferir la acción a las palabras. De manera que las acciones son lo único que se puede juzgar de ellos, porque hablar no hablan demasiado. Y esas acciones suelen estar enmarcadas (como personajes de mundos donde los problemas son problemas de verdad) en situaciones extremas, donde queda poco espacio para la sutileza. O a lo mejor es que no soy capaz de ser sutil.
En cualquier caso estoy convencido de que mi nuevo hijo, Thomas Miller, arqueólogo con problemas de bebida y cuerpo de gorila de discoteca, se terminará pareciendo a su padre. Y es una pena. Interpretar sentado a una mesa te pone esa clase de fronteras.
Publicado por Earendil en 3/03/2005 11:10:00 a. m. 0 comentarios